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El mar sabrá curarme

Hoy las olas estrepitosas chocan unas con otras.

¿Cuándo pasó?

¿Cuándo dejaron tus ojos de mirar directo a los míos?

Quizá al pedir un poco más de lo que era ya sólo reserva.

O, cuando descubriste en su piel nuevos secretos y aventuras…

Deja que se calme la marea que ahora hay tormenta.

Deja que el oleaje sea suave marea

que arrulle la mente inquieta,

que meza los temores

y lleve en su cadencia tus sueños más poderosos.

Que un velo de agua salada envuelva tu cuerpo

y te sumerja en un nado de olvido.

Que el mar saboree tu pena,

llevándola consigo a lo profundo de su azul.

Enterrando allí recuerdos e historias

de un pasado que es ahora imaginario.

El mar sabrá curarte

y con su sal cicatrizará cada herida.

Cuando salgas bañada de mar,

el sol destellará las pequeñas gotas en tu piel.

Regresará el brillo a tus ojos,

y toda la luz del universo a tu rostro.

Eterna salvación

Quisiera poder salvarte.
Cargarte en mi espalda por cuadras
y llevar tus ojos a la cima de una montaña,
para recordarte que tu esencia es el mismo cielo,
y que las flores y el viento fresco viven en ti.

Salvarte…
ahora que has tirado tu escudo, tu espada
y te despojaste de la armadura
para ser devorado por tus creencias y tus miedos.

¿Qué ser despreciable sería?
Si te arrebatara la oportunidad de enterrarte en la oscuridad
para encender tu propia luz.
Sabiendo que en paralelo
me lanzo a un abismo infinito.

La eterna salvación es
la que le debemos día a día al propio corazón.

Mira profundo en tus pupilas
y descúbrete único en las huellas de tu piel.
Recuerda como tus tarsos se hunden en la duela,
y que cuando danzas,
sobre iluminas hasta los confines del universo.

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Honesty is all you got

My heart is knotted,

my mind is friendly

but my soul has been just pushed

at the bottom of the chest.

 

Stop crying, little girl.

Stand up and talk, woman.

Face it.

Say what you feel

with no fear in your leaps.

 

Say that you love him,

even he makes you feel turbulence…

Even though things get blurry when he’s around.

 

Tell the truth, that you know the way he loves

doesn’t seem like the best of loves.

But still, you love him.

Not quite sure what it is, you want it.

And your hope is a stubborn bitch decided to believe in a possibility

and refuses to give up her longing.

 

Be fearless to what you think about yourself

‘cause it’s all right to feel, you’re alive.

It’s all right to feel…

Just don’t forget what you dream.

Don’t forget why you came to this world in the first place.

You came to live… the dreams lodged in your soul.

 

 

 

 

 

Ojalá pudiera escribir

He perdido la poesía.

Me abandonó de nuevo y,

quizá esta vez no vuelva.

 

No dijo adiós.

Sólo dejó de venir a mi mano,

dejó de presentarse como cura al daño.

 

Las palabras permanecen en silencio,

sin retórica ni rima que combine

sensaciones y sonidos con palabras.

 

Como si las frases no quisieran

venir a verme en este vacío inapelable.

Cómo si la lírica se hubiera escapado

por el agujero que traigo en el pecho,

ese que, desde hace rato, parece y no estar,

pero que en noches grita que lo escuche

para mostrarme las grietas que la última sacudida dejó.

 

Ese hueco que recuerda la esencia de la vida

y que se hace visible en noches cómo esta,

en que un poema me vuelve a acompañar.

Quizás esta sea la primavera más lluviosa

Hay partes mías que no se resignan a vivir sin las tuyas.

Pero dentro de la claridad, no hay rincón para engaños,
ni espacio para ocultar las dudas,
ahora avergonzadas con cientos de “hubieras”
que se deslizan sin piedad
como cortinas descaradas,
rasgando las paredes.

Los meses siguen dando paso firme,
lanzándome a un vacío lleno de tu silencio;
ese mutismo que abraza por las noches
cuando los pies se niegan a seguir,
y que ha dado respuesta a las incógnitas
que no lograste descifrar para mí.

Pero al presente, no puedo tenerle quejas.
Cada día es un trago al goce,
una sonrisa rebosante de pasión;
una marcha inquebrantable hacia los sueños,
que danzan con la luna
y se escriben en mis desvelos más azules.

Es al pasado que uno quisiera cobrarle:
las noches de ceguera,
los esfuerzos homéricos,
esos meses con la cabeza baja y la mirada perdida;

el imparable caminar de tus pies
bailando hacia una tundra glacial,
cargado de tu desgana y desinterés,
sordo de mi deseo, de todas mis voces…

Reclamarle al fin, este prolongado adiós,
que ha tornado tu ausencia
en constante y dolorosa presencia,
y a los recuerdos el atisbo de la misma.

Se puede estar enfermo de necesidad
y creer que nada se necesita.
Tener lo que se necesita
y sentir que todo falta.