Literatura·Poesía·Sentires

40 días y 40 noches

Cuarenta días y cuarenta noches de desértica soledad.

Andando entre arenas de auténtica verdad y demonios aprisionados que ahora se muestran a gritos.

Aquí no hay agua para beber cuando el deseo ataque,

sólo agrietados pechos en derrama de áridas esperanzas;

piezas de romper cabezas,

de un pasado que se muestra sincero;

silencios de tarde que acumulan lágrimas,

las guardan para la sequía del anochecer.

Acompaña el insomnio. En noches de empedernido pensamiento,

aguarda con la cabeza en la almohada,

a Venus y Marte le devuelvan la mirada desde la bóveda celeste.

Decir algo bello

que nada es como espero,

que todo se parece menos a mis sedientas expectativas,

y más a la fructuosa vida.

No olvidar el ineludible lenitivo:

cuando la cuenta termine, finalmente, su olor se te habrá evaporado.

Expresando·Literatura·Sentires

Me dio gusto verte, vivo

¡Lo estás!

Tus largas extensiones no mintieron en cada Clin-Clan

que las melodías marcaban a tu cuerpo.

Estabas tan vivo como yo,

cuando deseaba loca todo lo que quería contigo,

ahora sé, eso era: ¡estaba viva!

Pero, para entonces,

escribía con los dedos entumecidos

y bailaba con el cuerpo igual;

hoy soy calor de nuevo y tú, que ya eras estatua glacial,

volviste a sudar bailando en pareja… porque finalmente, la encontraste.

Esta tarde arremetieron contra el presente un montón de “ojalás”.

Les respondí que no escribía ya por ti ni para nosotros,

sino desde esta distancia que me recordó la escarcha

y los silencios que se alargaron hasta mi último mensaje, hasta hoy.

Todo, hizo que la lluvia que me empapó,

no sólo saliera de las nubes, sino de mis lagrimales:

ser tan sensatamente ajenos y lejanos,

sabiendo de buena tinta sobre la profundidad de las cavernas del otro.

Lo que duele no es el tiempo ni sus sentencias,

apena que “ya no hay lugar al que volver, al que querer regresar”.

Las ausencias engañan,

pero fuiste real todos estos años

en que toqué tu piel y sonreí a tu lado izquierdo de la cama;

de ahí la raíz tan efectiva como dolorosa de esta distancia,

Con todo, fue un gusto verte vivo;

la última vez querías despedirte de este mundo.

Sólo queda desearnos tanta danza como nos quepa en el cuerpo,

¡que no se te acabe nunca!

Y agradecerte por revelarla para mí,

también se queda conmigo para siempre.

Consciencia·Literatura·Poesía·Sentires

El amor de los árboles

Un alma descalza merece otra igual,

de transparencia y todo menos lacerante.

 

Como amor de árbol a bella mujer que,

en un abrazo toma de ella lo que no necesita

y lo transforma en energía vital.

 

Como el amor del árbol que, invisible,

a través de la tierra envía lo mejor de sí para él que vive contiguo:

una conexión bajo tierra, pecho tierra, pecho a pecho;

imperceptible pero tan profunda como las raíces de cada uno.

 

Un alma desnuda no merece otra que se disfraza de honestidad para conquistar con engaño…

Para merecer el amor puro del árbol,

primero, hay que ser uno.

Literatura·Poesía·Sentires

El mar sabrá curarme

Hoy las olas estrepitosas chocan unas con otras.

¿Cuándo pasó?

¿Cuándo dejaron tus ojos de mirar directo a los míos?

Quizá al pedir un poco más de lo que era ya sólo reserva.

O, cuando descubriste en su piel nuevos secretos y aventuras…

Deja que se calme la marea que ahora hay tormenta.

Deja que el oleaje sea suave marea

que arrulle la mente inquieta,

que meza los temores

y lleve en su cadencia tus sueños más poderosos.

Que un velo de agua salada envuelva tu cuerpo

y te sumerja en un nado de olvido.

Que el mar saboree tu pena,

llevándola consigo a lo profundo de su azul.

Enterrando allí recuerdos e historias

de un pasado que es ahora imaginario.

El mar sabrá curarte

y con su sal cicatrizará la herida.

Cuando salgas bañada de mar,

el sol destellará las pequeñas gotas en tu piel.

Regresará el brillo a tus ojos,

y toda la luz del universo a tu rostro.

Expresando·Por El Gusto·Sentires

Todos los días

Voy a hacer el amor todos los días.

Cuando despierte a tu lado y te contemple soñando en los mundos en los que no puedo alcanzarte, porque son sólo tuyos.

Voy a hacerte el amor cuando no esté a tu lado. Con palabras cargadas del amor que me inunda de sólo recordar tu mirada… En esos ojos avellana que dicen más de lo que creen cuando me miran.

Cada día te haré el amor con una caricia al corazón, respetando tu libertad, tu espacio y unicidad… Voy a besar tus ideas y empujarte a tus sueños, a donde sea que quieran llevarte.

Mis brazos se estremecerán al encontrarte luego de un viaje en soledad y mis oídos se encenderán con las historias que tu boca cuente.

Tocaré con ternura la piel de tus manos cuando caminemos por las calles siendo “mucho más que dos”.

Sin saberlo, todos los días me haces el amor… con tu sonrisa, con decir lo que piensas y sientes.

Todos los días seremos amor, y quizá después disfrutemos también de un encuentro sexual… hacer lo que “la primavera hace a los cerezos” en un acto de fuerza y vida, naturaleza y sinergia.

Expresando·Literatura·Poesía·Sentires

Honesty is all you got

My heart is knotted,

my mind is friendly

but my soul has been just pushed

at the bottom of the chest.

 

Stop crying, little girl.

Stand up and talk, woman.

Face it.

Say what you feel

with no fear in your leaps.

 

Say that you love him,

even he makes you feel turbulence…

Even though things get blurry when he’s around.

 

Tell the truth, that you know the way he loves

doesn’t seem like the best of loves.

But still, you love him.

Not quite sure what it is, you want it.

And your hope is a stubborn bitch decided to believe in a possibility

and refuses to give up her longing.

 

Be fearless to what you think about yourself

‘cause it’s all right to feel, you’re alive.

It’s all right to feel…

Just don’t forget what you dream.

Don’t forget why you came to this world in the first place.

You came to live… the dreams lodged in your soul.

 

 

 

 

 

Literatura·Poesía·Sentires

La voz del cuerpo

Que las palabras antes pronunciadas,

las hable ahora el cuerpo.

Con sola presencia y lúcida danza,

que grite desbocado

lo que calló durante meses nebulosos.

 

Que dibujen los cuerpos

figuras en la oscuridad,

y palabra con movimiento tomen lugar

juntos en la habitación soñada.

 

Mil sueños se realicen esta noche

a ritmo suave y ceñido,

caminando hacia lo profundo

en la caverna donde crecen inefables deseos.

 

Que converjan los tiempos en uno sólo…

Explotar de cascabeles y campanillas,

entre lenguas que paladean

el vaivén salado de exquisitas mareas.