Literatura·Poesía·Sentires

¿Por qué dices que vives?

La vida pesa y fastidia,

Cuando nuevas heridas aparecen,

y el alma se agrieta con cada pérdida.

Pero desde el principio

fue un golpe en las nalgas y llanto desesperado;

sensación de ahogo e implacable temor.

Venir a la vida implica valentía,

para vivir a cuestas del dolor;

ser fuerza, levar anclas y

¡partir a desconocidos puertos!

La vida es lucha inquebrantable por los sueños.

Es dar tragos al goce,

con sonrisas rebosantes de pasión,

que danzan con la luna

y se escriben en los desvelos más azules;

La vida no es sólo eso que dicen:

casa grande, auto nuevo, marido, hijos;

es todo aquello que vibra en tu pecho,

todo lo que sientes y percibes mientras vives.

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Poesía·Sentires

Clima laboral

Permanecer al borde de la elegancia,

de la muda cara de la hipocresía,

con el asombro resguardado detrás de esos ojos de niño…

 

Bruma absolutamente hipnótica,

pensamientos concretos, cuartos cerrados, tapizados…

enredos existenciales de la virtualidad.

 

Saludos y sonrisas muertas,

pálidos rostros de tersa oscuridad.

Danza·Literatura·Poesía·Sentires

Vida es movimiento

Cien puertas cerradas en un cuarto donde se cocina la locura.
Rechinan los oídos, zumban los ojos, galopa la sangre tras el sonido inacabable de sus deseos.

En urbe densificada, decepcionada de su grandeza, se hunde en convaleciente pobreza…

Luego le cae la danza al cuerpo como lluvia,
golpe tras golpe se le cimbran los huesos con el movimiento;

se detiene, gira la cabeza,
hace una mueca exagerada
y se dobla de risa.

De pronto todo es silencio…
un silencio hondo como el agujero de su pecho.

Todo es ausencia,
llanto y risa en un mismo rostro.
Vacío alegre de serlo,
sin ofrecer más caricias al dolor.

Ha hecho de las grietas caminos, un mapa que conduce al arte.

Se disipan los lamentos, extiende sus alas y acaricia el momento, danzando en el aire con fecuos movimientos.

Literatura·Poesía·Por El Gusto

Inmortalidad segundera

Las palabras que vienen son pobres, insuficientes;

porque el centro del universo sulfura en mi vientre,
hierve hasta llegar a mi pecho en un palpitar de dos que no dejan de serlo y al tiempo se vuelven unísona respiración y movimientos entre cortados.

Dos cuerpos se tocan y calcinan cualquier pensamiento. Charlan dos caderas adormiladas,
como serpientes danzantes al ritmo de seductora melodía de flauta… Su ritmo rompe cadenas milenarias.

Los dedos se hunden hasta tocar profundidades álmicas, entrando por profuzas cavidades para llegar al más sensible de los pudores.

Convergen los tiempos en uno solo, un instante en que los seres yacen sin mente en un aquí y ahora marcado por saliva y caricias;

El inclemente pasar del tiempo se detiene, plumas sobre una cama acompañan el ritmo del reloj, que ahora se rige por gemidos de pieles y gargantas de hombre y mujer que se erizan al descubrir en un acto simple y terrenal que, tan sólo por unos segundos, rozaron a Dios, alcanzaron la inmortalidad.

Expresando·Poesía·Sentires

Musa Creación

¿Dónde te has metido?

 

¿Dónde estás, compañera mía?

Musa de los días y noches

que acaricia mi alma cuando yo misma no logro tocarla.

 

¿Dónde te has metido?

 

Que todas las palabras no te alcanzan,

ni rosan mis labios tus poéticas figuras

para abrazar las dudas y consolar mis ahogos.

 

¿Fuiste tú o soy yo?

 

¿Te has marchado o … entre la lucha por vivir en un palacio

y convencer a todos que lo valgo, te dejé ir?

 

Te dejé olvidada, musa de la creación.

 

Y ya no vuelves a mi pecho.

Aunque te extrañen mis ojos y oídos,

y a mis manos hagas falta cuando se me llena la boca de rabias y rencores.

 

Vuelve,

que sin ti no digo

y el pensamiento es rey de en todas las batallas,

y se me elevan las anclas hacia el oscuro infinito,

que sigiloso llama para llevarme sin retorno al mar profundo.

 

Vuelve,

que sin ti no soy.

 

Poesía·Sentires

Espirales

La vida misma es un ciclo infinito: comienzo-final-comienzo-final,

y así sigue el cuento de nunca acabar.

Pero ¡oh, humanos y su libre albedrío!

La vida nos empuja a dar pasos en la oscuridad de lo desconocido

y escogemos cerrar los ojos;

exprimir los finales como trapo viejo que son,

hasta sacar la última gota de agua vital.

Somos grandes mentirosos,

diciendo cantidades monstruosas de mentiras:

“no sólo todo cambiará, irá mejor”.

Y evitamos el silencio,

que no pierde oportunidad para gritar crudezas,

porque la cortina que cubría la verdad

es ahora un velo transparente que se descorre sin tu voluntad.

El punto de no retorno aparece

y una mentira más sería despiadado.

Ahora lo sabes,

mereces ser amado, mereces un amor verdadero,

empezando por el tuyo.

Literatura·Poesía·Sentires

Los años nuestros son todo, menos eternos

¿Dónde voy a encontrarte cuando el alma te deje el cuerpo?
El día que ya no esté su cabello encrespado,
envolviendo su rostro moreno de ojos negros.

Cuando sus chispadas y ocurrencias no se escuchen
y sus palabras, que me abrazan cuando me siento tan ajena del mundo,
no sean más.

Mil voces han dicho que te hallaré en mi corazón. Pero no escucharé tu voz
dándome palabras luz en plena oscuridad,
ni sentiré la tersura de tus palmas acariciando mi frente.

No estarás allí para creer en mí
como no logro hacerlo yo en veces.

Y no, no todo es duda, tengo algunas certezas:

Como que vida no te la debo,
porque con toda bondad me la regalaste.
Como que podré sentirte
en los rayos del sol sobre mi piel,
pero no estarás…

¿De dónde me viene este dolor si aún irradias vida?
Quizás sea el aceptar que,
como todo lo que coexiste en Tierra,
tú también eres mortal.
Y quiero decir,
ahora que tus ojos me miran y tu boca dice la vida,
que no conoceré ser más amoroso en vida
y que me has enseñado que el amor incondicional
es posible siempre en uno mismo.