Danza·Sentires

Bien bailada

A veces no aguanto los huesos, los músculos, el sueño;

pero el sueño es el que estoy persiguiendo.

Llego exhausta cada noche y quisiera dormir dos o tres días seguidos,

pero hay que comer y, sobre todo, hay que vivir y para eso hay que bailar.

Voy al trabajo y lo gozo…

pero cuando toco el piso helado con mi rostro,

la música corre por mis oídos como agua viva de río y

toca este cuerpo que recuerda y olvida…

el sonido golpea mi pecho, hombros, cadera…

viaja por mi cuerpo y canta la niña Lechuga,

contenta de ser lo que siempre fue:

desdoblamiento del alma;

danza, danza,
danza que palpita una sonata infinita de delirio,

de ilusión que aguarda ansiosa,

para probar de nuevo

la deliciosa duela en que flotan mis fantasías.

Danza·Literatura·Poesía·Por El Gusto·Sentires

As long as you dance

¿Cómo no amarte cuando tus puntas rozan el cielo?

Si desmesuradamente gritas todo lo que eres

cuando caminas sobre esa melodía.

 

¿Cómo no amarte si eres luz en movimiento?

Si eres la canción misma que tu cuerpo envuelve y que,

aunque nunca me ha hablado, desde siempre la entendí.

 

¿Cómo no amarte con esa transparencia única?

Si bailas con la inocencia de un niño,

pero con la cadencia de un hombre encendido.

 

Estás ahí postrado tras bambalinas,

escondido en el fondo de ti mismo,

en una profundidad parecida a la del océano…

 

En un lugar profuso lleno de claridad,

a la espera de que salgan de tus brazos rayos de sol,

y relámpagos encrespados griten a través de tus piernas.

 

Postura, espalda, alas,

piernas llenas de la belleza que sólo goza el apasionado de la expresión corpórea…

Eterna alumna enamorada de la danza… del maestro.

Amor a la danza

Danza·Literatura·Poesía·Por El Gusto·Sentires

Sin ella

No te toco,
mis brazos acarician tu recuerdo,
ondean como bandera al compás del viento, 
pero no te alcanzan aún.

 

Añoranza de desdoblar el alma,

con un vuelco de emociones 

llenas de creencias inexorables,
que arremeten contra

la templanza mal pescada.

 

Danza, danza, danza…

que no vuelves a mis pies ni manos…

 Si te miran, estos ojos todavía destellan.

Te has quedado dentro,

palpitando una sonata infinita de delirio, 

de ilusión que aguarda ansiosa,

para probar de nuevo

la deliciosa duela que me rozará los metatarsos.

 

Retorna el movimiento libre del alma,

entrégame la música que correrá por mis oídos como agua viva de río,

que golpea el cuerpo,
que recuerda y olvida,

un abrazo denso, certera entrega de ser al ser.

Danza·Literatura·Poesía·Sentires

Baila hombre

Con maravillosos vuelos,

golpes y caricias desnudas al viento,

el cuerpo libera la pasión del movimiento.

 

Danza libre como un ave

con las alas llenas de fuerza.

Un águila danzante que renace

a cada delante y atrás.

 

Sus muecas rasgan las notas

y voces musicales.

Su cuerpo entero besa el cielo

cuando su brillo destella elevado en el aire.

 

Baila hombre sin cautela,

al ataque certero del tiempo y espacio.

La indecente brevedad de sus pasos

alivia la falta y desata mi calma.

 

Trasciende su bailar con

firmes huellas impresas

en el fiel camino rebozado

de ilusiones y puras sensaciones.

Bailarín en el aire. Fotografía MLV
                    Bailarín en el aire,
                      fotografía MLV