Expresando·Poesía·Sentires

Musa Creación

¿Dónde te has metido?

 

¿Dónde estás, compañera mía?

Musa de los días y noches

que acaricia mi alma cuando yo misma no logro tocarla.

 

¿Dónde te has metido?

 

Que todas las palabras no te alcanzan,

ni rosan mis labios tus poéticas figuras

para abrazar las dudas y consolar mis ahogos.

 

¿Fuiste tú o soy yo?

 

¿Te has marchado o … entre la lucha por vivir en un palacio

y convencer a todos que lo valgo, te dejé ir?

 

Te dejé olvidada, musa de la creación.

 

Y ya no vuelves a mi pecho.

Aunque te extrañen mis ojos y oídos,

y a mis manos hagas falta cuando se me llena la boca de rabias y rencores.

 

Vuelve,

que sin ti no digo

y el pensamiento es rey de en todas las batallas,

y se me elevan las anclas hacia el oscuro infinito,

que sigiloso llama para llevarme sin retorno al mar profundo.

 

Vuelve,

que sin ti no soy.

 

Sentires

El final de la batalla

Hay una guerra interminable entre mujeres y hombres; ellos por allá, nosotras para acá.

Una competencia nula y absurda entre ganadores y perdedores, fuertes, débiles; mejores o peores.

Pero hay un momento único. Quizás una canción o algún motivo que celebrar juntos; las manos se tocan, dos cabezas bailan, labios se juntan y termina por ganar la sabiduría ancestral: aceptar que la vida misma fue posible sólo con la unión de ambos.

Mi guerra termina hoy, aquí sentada a su lado, creyendo que un amor verdadero fuera y dentro de mí, existe. Sin un precio caro por pagar, es posible… Y me sucede así en este preciso y mágico momento en que él acaricia mi rodilla y lo miro cómplice de lo que hacemos juntos cada día: la vida.

Tras una noche oscura que duró años, detrás del inmenso mar, finalmente, puedo ver salir el sol.