Literatura

Yo soy la soledad

Aparece discreta cuando todos se han ido.

Valerosa se coloca a un costado tuyo,

en el espacio de la cama que él dejó vacío.

 

Por las mañanas, danza contigo.

Durante la ducha, te sonríe en el espejo

y por las noches, entre sus brazos te acoge

cuando las lágrimas no paran de llover.

 

Huida y temida por todos,

es ella quien nos vuelve reales,

de donde brota nuestra transparencia.

 

Nos habita y, a cambio de su compañía,

entrega fortaleza.

 

Ella te recuerda no olvidar quién eres.

Eres, tu soledad.

 

“Colores que se cuentan. Breve compliación de poesía”. Copyright © Todos los Derechos Reservados