Poesía·Por El Gusto·Sentires

Al diablo

Al diablo

Mirando mis absurdas ideas
y la caravana ardiente de emociones que me rodean,
tomará la carta de la concordia
para encontrar de frente la crudeza de un alma desnuda
que hierve en candores y cánticos prohibidos.

Que hable, que pruebe mi osadía.
Que tome por olvidada mi sensatez
y dé la bienvenida a mi locura,
a la posesión de mis ideas menos cautas.

Que diga, que no calle.
Que su mofa sea por el breve tiempo,
por el espacio largo y por mi corta vida.

Que observe cuidadosa las zancadas de niño que esta noche doy para llegar a tu puerta.
Entraré meneando la cola
y tarde o temorano me darás una sonrisa,
sólo hasta entonces habré ganado.