Consciencia·Literatura·Sentires

El porqué de la “locura aparente”

He aquí las razones más sinceras… Y el porqué de mi “locura aparente”

Porque todos los que somos seres humanizados, somos iguales. Igual sientes tú, que el que vive en La Sierra. Igual llora la niña quechua que la hija de mi hermana. También sangran mis ojos ─aunque no igual que los de su madre─, cuando muere el niño desnutrido. Ella llora por la pérdida, la impotencia y el dolor de la ausencia de su pequeño. Yo, por el tamaño de la inclemencia.

Porque hay en mí una cosa más fuerte que cualquier sentimiento, que cualquier catástrofe. Está ahí, siempre dentro, empujando a la orilla, a perder el miedo. Induciendo a lanzarme al vacío. A flotar entre nubes hasta mirar las estrellas a un costado. Algo interno sólo mío que vive y da vida. Anula todo alrededor, borra mis pensamientos y atiza mis emociones. Me seduce, me domina, me hace suya y no me defiendo. A veces me tortura, me asusta. Porque me lleva a mis más obscuros rincones, pero es cuestión vital. La escritura me complementa, me armoniza. Con ella, la vida no se extingue, uno vive a través de sus obras y se transmite de persona a persona.

Porque hay historias por todos lados. Historias calladas que merecen ser contadas y escuchadas. Por eso escribo, porque soy la voz en letras de los que no dijeron, ni dicen nada. Soy las palabras no pronunciadas por el temor. Soy las imágenes vistas por ojos que no eran los míos. Y todas esas emociones guardadas que pasaron por el cuerpo de los mudos con capacidades físicas completas.

Porque aún hay mucho por hacer. Hay mucho mal que revertir. Si usamos la consciencia y nos unimos, la diferencia es factible. El monstruo es grande y casi indestructible. Pero en ese “casi” recae la esperanza. Y creo, fervientemente en que puede haber cambios importantes si así lo creemos, sentimos y vivimos. Somos más poderosos de lo que sabemos. Tenemos dentro un ser inmenso, una fuerza que asusta y herramientas que desconocemos tanto.

No me importa si soy la única o si somos 4 o 10. No me importa ser distinta o ser la incomodidad de varios. No me interesa si lo que hago pareciera inútil, inservible, iluso, inocente. Porque estoy a favor de mis causas y de las razones que he elegido como mi destino. Me importa el cambio, lo que me hace diferente a los ciegos de consciencia, tener siempre luz en mi camino, aunque éste sea obscuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

Literatura·Por El Gusto·Sentires

“Tu nombre”

Mis oidos han escuchado tantos nombres como hombres. Mis labios los han pronunciado y también besado. Nombres largos, cortos; fuertes o sencillos; interesantes y lucientes o comunes y repetidos. Pero ninguno como el tuyo: Martín. Un nombre diferente, como el hombre que lo lleva puesto. Una voz firme y segura que expresa lo que siente sin temor. Una persona que cree en lo que cree y lo defiende sin cerrarse a la posibilidad del error. Unos ojos claros tan sinceros como la expresión entera de su cuerpo. El amante de lo natural. Un niño cuando de naturaleza se trata, admirante de los seres vivos, del universo y los enigmas del mismo…

Labios rosas, piel blanca, cabello rojo. Misterio del amor, motivo de pasión…

Locura cuando lo miro. Temblor intenso, incontrolable en todos lados. Lluvia de hormonas que envuelven mi cuerpo entero. Secreción de místicas substancias que tornan mi mirada en colores que brillan y casi no opacan…

Todo junto es una gran pintura. Una que es de momento borrosa y de a poco luminosa… Cuando estoy contigo hay luz en todo mi cuerpo y es tanta que no sé que hacer con ella, porque quisiera gritarte tantas ¡cosas simples! Decirte que no lo creo, que es una locura conocerte, que eres tanto y que me he quedado pequeña en las palabras tratando de decirte cosas reveladoras de mis adentros…