Consciencia·Literatura·Poesía·Sentires

El amor de los árboles

Un alma descalza merece otra igual,

de transparencia y todo menos lacerante.

 

Como amor de árbol a bella mujer que,

en un abrazo toma de ella lo que no necesita

y lo transforma en energía vital.

 

Como el amor del árbol que, invisible,

a través de la tierra envía lo mejor de sí para él que vive contiguo:

una conexión bajo tierra, pecho tierra, pecho a pecho;

imperceptible pero tan profunda como las raíces de cada uno.

 

Un alma desnuda no merece otra que se disfraza de honestidad para conquistar con engaño…

Para merecer el amor puro del árbol,

primero, hay que ser uno.

Literatura·Relatos

Mascaraje

Al fondo, alegres violines y un teclado hacían sonar La chica de Ipanemaun de Monna Bell. Una copa del exclusivo Oppenheimer blanco apareció frente a mí; bebí hasta la última gota de un sorbo y sin recato. Tres días pretendiendo ser apasionada periodista de negocios habían sido arrolladores.

Horas antes, pensé que sólo en el metro podría sentir tal repugnancia, hasta que allí frente a mí, emergió de la nada Iris Córdoba: –Un verdadero gusto conocerte. Soy manager de Jorge Ramos. Qué bueno que nos acompañen –dijo con voz y sonrisa gruesas, mientras que yo trataba de no mirar demasiado las patas de araña que se le movían a cada parpadeo.

Cargaba en su rostro cerca de tres kilos de maquillaje; dos de sombra morada, negra y verde, y uno de rímel espesamente colocado en sus falsas pestañas. Reía a discreción mientras el rubor anaranjado, como estampado en las mejillas, se embadurnaba con la máscara color carne que tenía sobre la piel. Qué alivio no haber usado maquillaje aquel día, ella ya traía puesto el mío y el de otras dos mujeres, también.

Traté de poner mis ojos no en su falda negra restregada que dejaba ver como su apretada ropa interior le hacía divisiones extrañas en el cuerpo. Con ella, mantener el morbo inerme era hazaña heroica. Logré volar mi vista a otro lugar; sin embargo, a donde quiera hallé lugares inhóspitos para un alma creadora.

Ahí podía hablarse de cualquier cosa, pero no sobre el cándido sueño de convertirme en bailarina, ni sobre la maravilla de leer aquel texto guatemalteco que deleitaba mis días; o contarles sobre el escritor de verdes ojos y hermosa voz que me traía vuelta loca; y mucho menos comentar lo basura que me parecía eso de vivir de vender basura.

Ocultar mi fulgor de siempre era mejor opción, inmersa en un lugar de encuentros hostiles en que todos acostumbraban a ocultar el suyo con ropas caras, joyas, cosmética y conversaciones intrascendentes.

Iris me encajó una mirada como de quien sabe. Tragué un fino bocadillo que cayó como golpe a mi estómago: la soberbia ocupaba mayor espacio en mí del pensado; la verdad en la máscara de aquella mujer me resultaba ofensiva porque ambas estábamos usando una.

Expresando·Literatura·Poesía

Desnudez literaria

Su textura. Su piel me llama.
Pide que lo descubra,

que presione con los dedos cada página suya

para deslizarme lento hasta la última.

Las cicatrices que adornan su cuerpo

son prueba de otras manos que alguna vez lo acariciaron.

Como quiero hacer ahora con cada una de sus líneas

y letras, ¡figuras irrepetibles!,

muestran con destello dorado

el interior de un libro empolvado

con sed de ser leído de prólogo a fin.

Cuando sus líneas te miren directo a los ojos,

sabrás qué desea:

impregnarte de su olor y dejar en tu memoria

sus historias y palabras

por el resto de tus días.

Literatura·Poesía·Sentires

El mar sabrá curarme

Hoy las olas estrepitosas chocan unas con otras.

¿Cuándo pasó?

¿Cuándo dejaron tus ojos de mirar directo a los míos?

Quizá al pedir un poco más de lo que era ya sólo reserva.

O, cuando descubriste en su piel nuevos secretos y aventuras…

Deja que se calme la marea que ahora hay tormenta.

Deja que el oleaje sea suave marea

que arrulle la mente inquieta,

que meza los temores

y lleve en su cadencia tus sueños más poderosos.

Que un velo de agua salada envuelva tu cuerpo

y te sumerja en un nado de olvido.

Que el mar saboree tu pena,

llevándola consigo a lo profundo de su azul.

Enterrando allí recuerdos e historias

de un pasado que es ahora imaginario.

El mar sabrá curarte

y con su sal cicatrizará la herida.

Cuando salgas bañada de mar,

el sol destellará las pequeñas gotas en tu piel.

Regresará el brillo a tus ojos,

y toda la luz del universo a tu rostro.

Poesía

Eterna salvación

Quisiera poder salvarte.
Cargarte en mi espalda por cuadras
y llevar tus ojos a la cima de una montaña,
para recordarte que tu esencia es el mismo cielo,
y que las flores y el viento fresco viven en ti.

Salvarte…
ahora que has tirado tu escudo, tu espada
y te despojaste de la armadura
para ser devorado por tus creencias y tus miedos.

¿Qué ser despreciable sería?
Si te arrebatara la oportunidad de enterrarte en la oscuridad
para encender tu propia luz.
Sabiendo que en paralelo
me lanzo a un abismo infinito.

La eterna salvación es
la que le debemos día a día al propio corazón.

Mira profundo en tus pupilas
y descúbrete único en las huellas de tu piel.
Recuerda como tus tarsos se hunden en la duela,
y que cuando danzas,
sobre iluminas hasta los confines del universo.

Todos los derechos reservados ©

Expresando·Por El Gusto·Sentires

Todos los días

Voy a hacer el amor todos los días.

Cuando despierte a tu lado y te contemple soñando en los mundos en los que no puedo alcanzarte, porque son sólo tuyos.

Voy a hacerte el amor cuando no esté a tu lado. Con palabras cargadas del amor que me inunda de sólo recordar tu mirada… En esos ojos avellana que dicen más de lo que creen cuando me miran.

Cada día te haré el amor con una caricia al corazón, respetando tu libertad, tu espacio y unicidad… Voy a besar tus ideas y empujarte a tus sueños, a donde sea que quieran llevarte.

Mis brazos se estremecerán al encontrarte luego de un viaje en soledad y mis oídos se encenderán con las historias que tu boca cuente.

Tocaré con ternura la piel de tus manos cuando caminemos por las calles siendo “mucho más que dos”.

Sin saberlo, todos los días me haces el amor… con tu sonrisa, con decir lo que piensas y sientes.

Todos los días seremos amor, y quizá después disfrutemos también de un encuentro sexual… hacer lo que “la primavera hace a los cerezos” en un acto de fuerza y vida, naturaleza y sinergia.

Expresando·Literatura·Poesía·Sentires

Honesty is all you got

My heart is knotted,

my mind is friendly

but my soul has been just pushed

at the bottom of the chest.

 

Stop crying, little girl.

Stand up and talk, woman.

Face it.

Say what you feel

with no fear in your leaps.

 

Say that you love him,

even he makes you feel turbulence…

Even though things get blurry when he’s around.

 

Tell the truth, that you know the way he loves

doesn’t seem like the best of loves.

But still, you love him.

Not quite sure what it is, you want it.

And your hope is a stubborn bitch decided to believe in a possibility

and refuses to give up her longing.

 

Be fearless to what you think about yourself

‘cause it’s all right to feel, you’re alive.

It’s all right to feel…

Just don’t forget what you dream.

Don’t forget why you came to this world in the first place.

You came to live… the dreams lodged in your soul.